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29 de mayo de 2025

El glaucoma a menudo no presenta síntomas: los exámenes oculares son su mejor defensa

El glaucoma se conoce a menudo como el "ladrón silencioso de la vista" por una buena razón: puede causar pérdida irreversible de la visión mucho antes de que se note algún cambio en la vista. Esta grave enfermedad ocular daña el nervio óptico, generalmente debido a la presión intraocular elevada, y es una de las principales causas de ceguera en todo el mundo.

Lo que hace que el glaucoma sea especialmente peligroso es la falta de señales de alerta temprana. Por eso, los exámenes oculares completos de rutina son la mejor —y a menudo la única— defensa contra él.

¿Qué es el glaucoma?

El glaucoma se refiere a un grupo de afecciones oculares que provocan daño progresivo del nervio óptico, esencial para una buena visión. En la mayoría de los casos, este daño se debe a la presión intraocular alta, pero no siempre; algunos tipos de glaucoma pueden presentarse con una presión ocular normal.

Hay dos tipos principales de glaucoma:

  • Glaucoma de ángulo abierto:La forma más común, que se desarrolla lentamente y sin dolor.
  • glaucoma de ángulo cerrado:Una forma más rara pero más aguda que puede aparecer de repente y causar dolor, visión borrosa o náuseas.

Debido a que el glaucoma de ángulo abierto progresa tan gradualmente, la mayoría de las personas no se dan cuenta de que hay un problema hasta que se produce una pérdida significativa de la visión.

Por eso, no basta con saber cuál suele ser el primer signo de glaucoma (a menudo, la pérdida de visión periférica). Para cuando lo notes, el daño puede ser ya extenso.

¿El glaucoma es hereditario?

Sí, el glaucoma puede ser hereditario. Si tiene un padre o hermano con glaucoma, el riesgo de desarrollarlo es significativamente mayor. Esto hace que los exámenes oculares regulares sean aún más cruciales para quienes tienen antecedentes familiares de la enfermedad. La detección temprana es la única manera de detectarlo antes de que cause daños permanentes.

Síntomas del glaucoma

En las primeras etapas, los síntomas del glaucoma generalmente son inexistentes, especialmente en el glaucoma de ángulo abierto.

A medida que la enfermedad progresa, algunas personas pueden experimentar:

  • Pérdida de la visión periférica (lateral)
  • Visión borrosa
  • Halos alrededor de las luces
  • Dolor o enrojecimiento ocular (más común en el glaucoma de ángulo cerrado)
  • Dolores de cabeza o náuseas (en casos agudos)

Debido a que estos síntomas suelen aparecer demasiado tarde, confiar en ellos para solicitar un examen es riesgoso.

¿Es tratable el glaucoma?

Afortunadamente, el glaucoma es tratable, especialmente si se detecta a tiempo. Si bien no tiene cura, los tratamientos pueden ralentizar o detener la progresión de la enfermedad y ayudar a preservar la visión.

Dependiendo del tipo y la gravedad, los tratamientos del glaucoma pueden incluir:

  • Gotas oftálmicas recetadas para reducir la presión intraocular
  • Medicamentos orales
  • Terapia con láser
  • Procedimientos quirúrgicos para mejorar el drenaje de líquido en el ojo.

Cuanto antes comience el tratamiento, mayores serán las posibilidades de proteger su visión.

La importancia de los exámenes oculares de rutina

Dado que el glaucoma suele desarrollarse de forma asintomática, la única manera de detectarlo a tiempo es mediante un examen ocular completo. Durante el examen, su optometrista puede medirle la presión ocular, examinar su nervio óptico y realizar pruebas del campo visual para detectar cualquier signo de daño.

En DLV Vision, utilizamos tecnología de diagnóstico avanzada para evaluar a fondo su salud ocular. Programar exámenes oculares regulares puede ser crucial si presenta riesgo debido a su edad, antecedentes familiares u otros factores.

No espere a que aparezcan los síntomas. Proteja su visión con exámenes oculares de rutina. Reserve su cita en DLV Vision hoy mismo; sus ojos se lo agradecerán.

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